diario de una soñadora

9.12.04

Largas noches...

Día tras día, noche tras noche, nuestras mentes van ejerciendo su poder sobre nosotros, se van apoderando de nuestra razón y nos llevan a pensamientos cada vez más confuso y/o más claro, eso depende de la complicadez de la situación y de lo claro que se vea el final del camino.
El mío parece más bien borroso, es el comienzo del camino y no veo ningún final claro de momento. Eso de volverse mayores y empezar a tomar decisiones por una misma y tan decisivas como las que tocan a esta edad y en estas situaciones.
Dicen que cuando uno se ahoga en un sitio, que siente que desencaja, que se siente solo, incómodo, que algo falla más que su propia presecia; entonces llega el momento de cojer las maletas y partir hacia otro lugar para encajar y sentirse mejor, al menos con uno mismo.
Eso de llegar el momento de cojer la determinación de marcharse de casa, empezar una vida nueva en otro lugar, lejos de la casa de los padres, lejos del ambiente familiar de toda la vida, de lo que uno conoce por "cotidiano y habitual" da mucho miedo, pero a la vez te sientes impulsado por una fuerza interior extrañamente demasiado fuerte que te hace seguir adelante con tu determinación de empezar de cero en otro lugar.
Eso es lo que me ha pasado a mi, incentivado por el haber conocido a un chabal que se encuentra un poco demasiado lejos de lo que es "cotidiano y habitual" para mi, he cojido la determinación de preparar las maletas y provar suerte en otro sitio, lejos de mi roca personal, cruzar el charco que separa las islas con la península y empezar a vivir mi propia vida.
Entre el temor a que no salga bien y la ilusión que me ha creado este sentimiento voy a seguir con mis pensamientos y buscando lo primordial para poder empezar en otro sitio, un trabajo y un hogar se despide de vosotros.
Kata

PD. Gracias Miky por ayudarme a superar los miedos de esta ilusión